La diversidad sexual es un fenómeno inherente a la condición humana. Sin embargo, a pesar de su existencia universal, quienes se identifican como Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans, Intersex u otras diversidades (LGBTI+) sufren hasta hoy manifiesta discriminación y violencia, lo que en su mayoría conlleva una vulneración a sus derechos fundamentales como personas. Y a pesar de los grandes avances internacionales en la línea de la no discriminación y la positivización normativa de los derechos específicos, hoy en día las personas LGBTI+ aún son consideradas una población vulnerable, al encontrarse expuestas a diversas formas de violencia. Como consecuencia, esta población tiende a presentar: altos índices de riesgo suicida, trastornos del ánimo y trastornos ansiosos, riesgo de abuso de sustancias lícitas e ilícitas, mayor prevalencia en las enfermedades de transmisión sexual, alto riesgo de rechazo familiar y social, serias dificultades en el acceso a la salud, a la educación y a trabajos dignos, así como una serie de otros factores que comprometen su salud global.
Para trascender este escenario es fundamental avanzar en un cambio social. Por ello, Espacio Seguro reafirma su compromiso con la comunidad, aunando fuerzas en pos de movilizar el cambio social mediante una educación que permita que avancemos como país en la no discriminación y violencia a personas por su orientación sexual e identidad de género.
En miras de avanzar hacia un Chile sin discriminaciones y libre de violencias, desarrollamos diversos espacios de aprendizaje, actividades y programas de formación para la comunidad académica, clínica y sanitaria. Asimismo, dedicamos esfuerzo a la elaboración de contenido para nutrir la esfera de los conocimientos en la temática, y los ponemos a disposición de la comunidad.
Referencias Bibliográficas:
Comisión Interamericana De Derechos Humanos (2015). Violencia contra Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex en América.
American Psychological Asociation [APA] (2002). Respuestas a sus preguntas: Para una mejor comprensión de la Orientación Sexual y Homosexualidad & Para una mejor comprensión sobre las Personas TRANS, la Identidad de Género y la Expresión de Género.
Principios de Yogyakarta (2006) Principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género.
Movimiento de Integración y Liberación Homosexual [Movilh] (2016) XV Informe Anual de Derechos Humanos Diversidad Sexual y Género en Chile.
Alemka Tomicic, Constanza Gálvez, Constanza Quiroz & cols. (2016) Suicidio en poblaciones lesbiana, gay, bisexual y trans: revisión sistemática de una década de investigación (2004-2014). Revista Médica de Chile. Vol 144.
Partimos de la noción que las violencias se encuentran en diferentes espacios, en diferentes relaciones y de diferentes maneras, en donde concebimos y conceptualizamos al género como eje articulador. Nos sustentamos en la noción que existen diversas experiencias, problemáticas, recursos, dolores, anhelos y posibilidades (Gergen y Davis, 1997). Nos abrimos a la participación, a la inclusión y a la apertura, buscando diversificar el escuchar, hablar y actuar frente a las diversas violencias relacionadas al género.
Al incorporar el género como categoría analítica y como posicionamiento ante las situaciones de violencias, buscamos concientizar sobre sus determinantes y múltiples expresiones, cuestionando la tradicional concepción psicológica y social de las violencias, muchas veces categorizadas y naturalizadas, para abrirnos a una reflexión crítica de las prácticas que podrían ser representaciones desiguales de poder, para evitar la perpetuación del dolor, las discriminaciones y opresiones  (Brown, 2006).
Luchamos contra las presunciones asumidas como “naturales”, buscando deslegitimizar sus mitos (Fabri, 2017) y supuestos para lograr abrir nuevas prácticas y relaciones. Buscamos abrir espacios de reflexión y conciencia con respecto al género, cuestionar cómo se reproducen las relaciones y sistemas que violentan, empezando con pequeños gestos en diferentes espacios para desestabilizar tales estructuras, siendo uno de estos el espacio terapéutico, buscando así poder crear nuevas y mejores maneras, partiendo con nuestra propia práctica.
En esta labor, el feminismo se posiciona como sustento base para cuestionar las variables que contribuirían a la mantención de procesos de dominación y subordinación que operan en la sociedad, así como en la producción de conocimiento y prácticas sustentadas en éste, permitiendo así reflexionar sobre los posibles sistemas de poder que operan en todas las interacciones sociales (Reyes, Mayorga y Menezes, 2015), incluidas las terapéuticas. De esta forma, el feminismo lo posicionamos como la capacidad de pensar y actuar críticamente respecto a las relaciones de poder presentes tanto en las vidas personales de las personas, como en la misma relación y acción terapéutica.
Bajo este lente, y con el feminismo como guía y base, buscamos el reconocimiento y nombramiento de los peligros de las múltiples violencias y sus sistemas (Brown, 2006), teniendo como finalidad el tener un ejercicio responsable y crítico, consciente de las relaciones de género, comprometida a generar espacios diferentes y seguros.
Referencias Bibliográficas:
Brown, L. (2006). Still subversive after all these years: the relevance of feminist therapy in the age of evidence-based practice. Psychology of Women Quarterly, 30, 15-24.
Fabri, L. (2017). Apuntes sobre Feminismos y Construcción de poder popular. Proyección editores, Tiempo Robado editoras, Santiago.
Gergen, M. y Davis, S. (1997). Toward a New Psychology of Gender. Routledge, New York.
Reyes Espejo, M.I., Mayorga, C. y Menezes, J. (2015). Psicología y Feminismo: cuestiones epistemológicas y metodológicas. Revista Psicoperspectivas, Chile.